Realizar fotografías por lo que proyectan y no por lo que a primera vista exhiben implica desdoblarse en cada imagen, entregar un poquito de lo que para ti significa cada momento detrás de la cámara, y poner en pixeles detalles casi imperceptibles del instante retratado.
La diferencia entre tomar una foto y fabricarla radica en poner parte de ti al ejecutar esta, algo que puede pasar por desapercibido pero que no dudo que hay quien es capaz de discernirlo y es a ese lugar a donde quieres llegar.
Transmitir un mensaje contenido en líneas y que de forma directa refleje ideas sobre la mente del espectador o en su defecto provoque que este las establezca.
Realizar las mismas tomas una y otra y otra vez… tal vez consigas aburrirte… o madurar…
José Antonio